lunes, 23 de agosto de 2010

El tren ruso "Elektrichka"

Tal y como promocionan aquí, Rusia vive gracias a sus ferrocarriles.

"Rassíya zhivyót darógami"

Yo enfatizo el término "vive", porque en los trenes rusos transportan de todo, mercaderías de la índole más diversa y toda esta red ferroviaria jamás se detiene, siempre está en constante movimiento y fluye como un gigantesco sistema circulatorio... bueno, ya no más medicina, ладно ("ládna" es una especie de OK ruso).


Ahorita voy a conversarles acerca del tren interprovincial de pasajeros, mi querida "Elektrichka". Y no hablo de un trencito a vapor como aquel que salía transportando a Dumbo, no. El tren es en realidad un electro-tren (en ruso электропоезд "elektropóyezd"), lo que sucede es que de cariño y para ahorrar tiempo aquí le dicen "Elektríchka" (Электричка).


Para todos quienes hemos viajado alguna vez (al trabajo, al colegio, a la U...) a bordo de un bus, pues permítanme comentarles que los "Elektrichkas" por acá en Rusia tienen un ambiente igualito.

Así que, si alguien que jamás ha dejado de lado la comodidad de su auto, y en verdad quiere saber lo que es subirse a un tren ruso, pues le invito a subirse a un bus (quiteño) en hora pico y sabrá de lo que hablo.



(Ojo que el trole no cuenta como bus).

Y especifico "bus", porque aquí también asoman los cantantes populares, algunos talentosos y otros desafinados...

Hay también los paisajes o cosas que a uno lo distraen mientras viaja...

A veces hay que estar apretados (cuidándose los bolsillos)...

Hay estudiantes o gente leyendo...

Y por supuesto los infaltables vendedores con la más variada mercadería (libros, cremas, linternas, chancletas, pegamentos, joyas de ámbar, abanicos, juguetes, medias, electroparalizadores...).



¿Electroparalizadores? Sí, como lo leyeron, es que la elektrichka también tiene sus peculiaridades, por así decirlo.

Para quienes tengan el hábito de fumar pues les cuento que está prohibido fumar dentro de la elektrichka. Pero en la mentalidad rusa, la elektrichka es básicamente el vagón donde va la gente, y la suma de vagones... por tanto (y he aquí el detalle) el pasadizo entre vagón y vagón, el "támbur" no es para que vaya la gente sentadita y no es parte de la elektrichka (¿o sea?) porque ni siquiera tiene aclimatación de aire.

Támbur sin calefacción.


Entonces este "támbur" viene a ser el refugio de los fumadores. El problema radica en que en el támbur están las puertas de los vagones  y cuando uno sube o baja del tren, uno debe atravezar una densa neblina de páramo, formada por el humo del cigarrillo, grrrrrr.

Bueno, cambiando de tema, resulta que en Rusia, Colombia, Ecuador y hasta en la China hay los clásicos sabidos, sapos, pilíiiiiiisimas, que en este caso particular no pagan el boleto de pasaje, por lo cual cuando asoman los temidos Kontralyór (Контролёр) o sea los Contralores, quienes verifican los boletos, de repente medio vagón queda desocupado porque la gente desaparece ¡como por arte de magia! Esa es la oportunidad que uno debe aprovechar para poder sentarse en las bancas que antes estaban repletas de gente.

Sentado gracias a los Contralores.

Lo interesante es que todas las personas que no han pagado su boleto, se amontonan en el támbur y en la siguiente estación se bajan por un momento "hechos los locos"... y de pronto corren 1 o 2 vagones más atrás, donde los Contralores ya revisaron. De verdad que es todo un espectáculo ver corriendo a tanta gente afuera del tren escapando de tan "atemorizantes" personajes.


Por cierto, a las que no ha pagado sus boletos les dicen "liebres" (en ruso заяц záyats), porque se la pasan saltando de vagón en vagón, escapando de los contralores.



Ahora que hablo de personajes, hay OTRO tipo de tren ruso de pasajeros, el tren-bala llamado aquí "Sapsán" (Сапсан - halcón peregrino), pero ese es tema de otra historia.



;-)

Johan Daniel Estrella.